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Los vikingos noruegos

El ambiente vikingo tiene una fuerte presencia en Noruega, gracias a la historia vikinga y a museos, visitas guiadas, aldeas vikingas y otras experiencias en una sorprendente cantidad de lugares a lo largo de todo el país.

Photo: Shutterstock

¿Cuál sería el equivalente a la alta tecnología hace miles de años? Puede que los veloces barcos vikingos. Estas complejas estructuras ayudaron a crear una coherencia cultural en Europa y fueron también fundamentales en el proceso de unificación de las tribus nórdicas en forma de estado.

Los vikingos dejaron su huella para siempre en el norte de Europa y las numerosas muestras de su cultura que se conservan pueden hacer de tus vacaciones una auténtica aventura.

Cultura e historia vikingas

La era vikinga comenzó en el año 793 con el ataque al monasterio inglés de Lindisfarne, que es el primer ataque vikingo que se conoce. El acontecimiento que marca el final de sus días de gloria es la muerte del rey Harald Hardrada en la batalla de Stamford Bridge en 1066.

Los vikingos eran comerciantes, agricultores o guerreros marinos originarios de los países nórdicos que vivieron durante la Edad Vikinga, que duró aproximadamente desde el año 800 d. C. al 1050 d. C. Una población intrépida que se embarcó en expediciones a otras partes de Europa e incluso más lejos con el objeto principal de comerciar y establecer nuevos asentamientos, pero también para saquear los territorios que conquistaban.

Guerreros vikingos

¿Cómo llegó un pueblo tan pequeño y poco organizado a conquistar tal territorio? Los vikingos noruegos eran temerarios por naturaleza, ya que su actitud a la vez valiente y fatalista les llevaba a asumir grandes riesgos. Los grupos de asalto parecían tener una extraordinaria habilidad para evitar pérdidas, ya fuese en batallas terrestres o bien durante peligrosas expediciones marítimas. El número de muertes a causa de la guerra resultó, en algunas ocasiones, tremendamente elevado si se compara con el total de población vikinga. Sin embargo, eso no colmó las ansias de conquista y exploración que mantuvieron durante 250 años.

Pacíficos comerciantes y bebedores de hidromiel

Los vikingos son conocidos, con todo merecimiento, por sus permanentes saqueos. Al mismo tiempo, sin embargo, muchos de ellos vivían de forma pacífica como comerciantes o granjeros, y muchas expediciones tenían como objetivo acuerdos de trueque. Los que en vez de participar en los saqueos marítimos decidían quedarse en sus casas mantenían a sus familias con simples actividades agrícolas. El día a día de estos vikingos era seguramente bastante duro, pero ellos se lo tomaban con alegría. La bebida vikinga más famosa es el hidromiel (mjød, en noruego), un brebaje alcohólico parecido a la cerveza y endulzado con miel.

El final de la era vikinga

Los exploradores vikingos trajeron consigo su identidad cultural a la Europa continental, pero también importaron conocimiento, idiomas y culturas extranjeras. En torno al año 1.100, el pueblo vikingo había perdido fuerza debido a disputas internas y a la resistencia opuesta por otros pueblos europeos que, a base de dolorosos ataques, habían aprendido a defenderse levantando fortificaciones.

Los ataques, el saqueo sistemático, la colonización y el comercio llevaron a los vikingos hacia muchos lugares y en múltiples direcciones. Al principio, sólo unos pocos vikingos navegantes sobrevivieron a las duras travesías, pero las flotas aumentaron y muy pronto había cientos de los llamados drakkar o largos barcos vikingos. Con ellos cruzarían el Mar Báltico y los ríos de Rusia hasta alcanzar, en los mares Negro y Caspio, Bizancio y el Califato de Bagdad. Fueron también los primeros europeos en llegar a Groenlandia y América del Norte. De hecho, el explorador vikingo Leiv Eriksson navegó hasta las costas del continente americano alrededor del año 1.000, es decir, cinco siglos antes de que lo hiciese Cristóbal Colón.

Colonización vikinga

Los vikingos fundaron varias colonias y ciudades, entre ellas Dublín, en Irlanda, y la región francesa de Normandía. Dublín se mantuvo como un importante asentamiento durante más de 300 años. Entre 879 y 920, los vikingos colonizaron Islandia, que a su vez se convirtió en trampolín para la posterior colonización de Groenlandia. Los restos de un asentamiento vikingo encontrados en L’Anse aux Meadows, en la isla de Terranova (Newfoundland), se han fechado, gracias a las pruebas de carbono, en torno al año 1.000.

Los barcos vikingos

¿Velocidad máxima? En un buen día, los remeros podían alcanzar los 15-17 nudos (entre 27 y 31 kilómetros por hora).

La rapidez de los barcos vikingos es fundamental para entender cómo estos guerreros fueron capaces de crecer de forma tan repentina y sorprendente. Sus innovaciones marítimas supusieron un vínculo entre el norte y el sur de Europa, algo que tuvo un profundo impacto en el continente.

Construcción

Muchas otras culturas adoptaron el diseño de los típicos barcos vikingos, conocidos como drakkar o barcos largos. Estas naves tuvieron una gran influencia en la construcción de barcos durante varios siglos después. Lo normal era juntar varias planchas de madera de roble una sobre otra, fijándolas con clavos y cubriéndolas con capas de lana empapada en brea o incluso pieles de animales.

El secreto de estas rápidas naves era su cuerpo largo y estrecho, que se mantenía estable gracias a la quilla. Diseñadas para navegar de forma rápida y fácil en aguas poco profundas, su ligereza permitía transportarlas de un lugar a otro. El casco de los drakkar o barcos largos terminaba en dos extremos prácticamente iguales, permitiendo avanzar en sentido contrario sin necesidad de dar media vuelta. Esta era una ventaja considerable en unos mares que escondían una gran cantidad de hielo e icebergs.

Estas embarcaciones tenían remos casi a lo largo de todo el casco. Versiones posteriores incluso combinaban la potencia de los remos con la navegación a vela.

Uso

Los drakkar se usaban tanto para saqueos y otro tipo de ataques, como para el comercio pacífico. Muchos vikingos murieron en batallas desarrolladas en la Europa continental. En el año 876, unos 4.000 hombres perecieron y 120 barcos desaparecieron durante una fuerte tormenta frente a la costas del sur de Inglaterra. Cuando algún vikingo importante moría, su cuerpo se colocaba en una nave funeraria, junto a sus ropas, sus joyas y hasta sus animales.

El conocido como montículo funerario de Oseberg es una de las tumbas de este tipo más significativas de las halladas en Escandinavia. En el año 834, la reina de Oseberg fue enterrada en un impresionante barco junto con sus valiosas pertenencias. La tumba contenía también los restos de otra mujer cuyo origen se desconoce.

Poder femenino

¿Y qué derechos tenían las mujeres en tiempos de los vikingos?

Pues se cree que el papel de las mujeres era más relevante en la sociedad vikinga que en muchas otras regiones de Europa. La mujer tenía normalmente derecho a divorciarse y, si su marido fallecía, ella era la heredera y la que conservaba sus pertenencias. Las leyes protegían a las mujeres, hasta cierto punto, de posibles abusos sexuales. Además, eran respetadas como las responsables de las granjas cuando sus maridos estaban fuera, algo que podía prolongarse durante bastante tiempo. Hoy en día, el creciente interés hacia la cultura vikinga no responde únicamente a su imagen como implacables guerreros del mar, sino también al modo en el que vivieron y desarrollaron una sociedad nueva y moderna.

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